El leísmo y el cambio de significado

En el artículo de ayer hablaba sobre cómo un adjetivo, dependiendo de si se coloca delante del nombre o detrás, puede cambiar el significado de la oración. Hoy, voy a seguir hablando sobre algo relacionado: los pronombres personales átonos de complemento directo y de complemento indirecto, y, a raíz de ellos, del leísmo.

Para ilustrar lo que voy a explicar empezaré con un simple ejemplo:

1.    No es lo mismo “María se le tiró encima” que “María se lo tiró encima… (de algún sitio)”

“Le” es un pronombre personal átono de complemento indirecto (CI), es decir, se refiere al complemento indirecto de la oración.

“Lo/la” es un pronombre personal átono de complemento directo (CD), es decir, se refiere al complemento directo de la oración o, en muchas ocasiones, lo sustituye.

Para ver claramente la diferencia de usos de los “indirectos” con los “directos” primero hay que tener claro qué es un complemento directo y uno indirecto:

      El directo (CD): Es aquel que va directamente anclado/ligado (exigido) por el verbo, y que completa su significación al referir/relacionar (designar) esa entidad (el nombre, que puede ser el sujeto o no) a la que afecta y determina directamente la acción verbal (verbo, que puede ser el predicado o no).

      El indirecto (CI): Es aquel que señala quién o qué recibe la acción que expresa el verbo de manera indirecta.
o    Se identifica claramente por:
o    Normalmente va precedido por “a/al”.
o    Va con tres tipos de verbos:
      Transitivos: Los que la acción relaciona el sujeto con un complemento.
      Ejemplos: Elisa coge una manzana / Juan escucha las sirenas.
Generalmente son los verbos que se refieren a:
      Lo que se hace con objetos/personas (coger, mirar, llevar, usar…)
      Sentidos (oler, degustar, oír, sentir, notar…)
      Sentimientos (gustas, amar, querer, admirar, temer, odiar, respetar…)
      Hechos o ideas (aceptar, creer, valorar, conocer…)
Intransitivos: Los que la acción no pasa/no afecta más allá del sujeto:
      Ejemplos: Jorge respira / Isabel duerme
De estado: Los que la acción enlaza directamente a una característica (estado) del sujeto:
      Manuel está vivo / Mónica se encuentra sana

Ahora veremos un ejemplo global de todo esto:

      Javier sacó la pistola a su enemigo
      (sujeto) (predicado) (CD) (CI)
o    Por tanto, siendo (enemigo) el (CI) sólo puede ser sustituido por (le): Javier (le) sacó la pistola.
o    Y siendo (la pistola) el (CD) sólo puede ser sustituida por  (la):
Javier (la) sacó a su enemigo.

Ahora bien, muchas veces hay confusiones y no sabemos cuándo colocar (la/lo) o (le). Para no confundirnos hay un truco simple para saber que hay que poner (le/les):

                Con los elementos de la oración nos formulamos la pregunta “¿Qué…?”:

      Le vi la mano (“¿Qué le vi…?”)
Y sabemos que es CI porque: Vi la mano a Javier / Le vi la mano (mano: CD (la) ; Javier: CI(le) )
      Lo vi por el bar (“¿Dónde lo vi…?” No tiene sentido la pregunta “¿Qué...?”)
Y sabemos que es CD porque: Vi a Miguel por el bar / Lo vi por el bar (Miguel: CD (lo) ; el bar: CCL)

Y ya para finalizar, un último ejemplo en el que se explica el leísmo (cuando se pone “le” en vez de “la/lo”):
      A Estefanía la vieron jugando al escondite. (Correcto) “La” vieron a “ella”
      A Estefanía le vieron jugando al escondite. (Incorrecto: leísmo) “¿A quién vieron?” No se puede hacer la pregunta “¿Qué…?” Pero, por ejemplo sería correcto:
o    A Estefanía le vieron una mancha en la camisa jugando al escondite. “¿Qué le vieron?” A Estefanía “le” vieron “eso” (una mancha en la camisa (CI) )

Como podéis ver, en este artículo simplifico mucho la normativa gramatical de los pronombres personales átonos de CI y de CD. Pienso que está bien contar y usar este tipo de trucos, ya que pueden ayudar mucho a escribir bien, y la mayoría de las veces funcionarán. No obstante, esto es sólo algo muy superficial, la gramática de la lengua es más compleja y rigurosa, y, obviamente, hay otros espacios que analizan todo esto de una forma más profunda. Lo digo ya que yo no soy un experto, mis consejos y opiniones no serán siempre acertados, y seguro que encontraréis otros espacios y otras personas que ahondarán mucho más en la temática y os lo contarán mejor. Por eso, no os toméis todo esto que escribo como algo 100% verídico, sino que buscad en otros sitios, ahondad, informaos y seguid aprendiendo día a día.

En este espacio comparto consejos, opiniones y conocimientos de un aprendiz de escritor para los demás aprendices de escritor y de escritora.


Por favor, si os ha resultado interesante, compartidlo, ¡gracias!

Publicar un comentario